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domingo, 3 de octubre de 2010

La instauración de la II República en Sanlúcar de Barrameda. De la huelga general al incendio del convento de Capuchinos (1931).

 
El final del reinado de Alfonso XIII y la llegada de la II República en Sanlúcar quedó ensombrecida por varios conflictos sociales. En este artículo se pretende analizar uno de esos conflictos acaecidos en los meses previos a la proclamación del régimen republicano. Los acontecimientos están contextualizados dentro del incipiente movimiento campesino que desde finales del s. XIX había aparecido en la zona del marco de Jerez. La importancia de los hechos acaecidos en Sanlúcar trascendió a la política nacional, el propio gobierno siguió con atención el desarrollo de la huelga por la repercusión social que estaba tomando en la nación.

Durante los años finales del reinado de Alfonso XIII, la crisis econonómica afectaba sobre todo al sector primario. Los sucesos internacionales de 1929, habían provocado el resurgimiento de las protestas de los partidos políticos y sindicatos que habían sido perseguidos durante la dictadura del general Primo de Rivera. Tanto el PSOE como la UGT, y sobre todo la CNT en las zonas de Barcelona y Andalucía, aprovecharon la inestabilidad social para intentar derrocar la monarquía, mediante continuas huelgas y conspiraciones, como la dirigida por José Sánchez Guerra en Enero de 1929[1].
La preeminencia del sector agrario en la provincia de Cádiz facilitó el establecimiento de la CNT y la UGT en la mayoría de los pueblos de la costa noroeste. Como expone Caro Cancela[2], la CNT era el sindicato mayoritario en Cádiz en 1932 con 34.832 afiliados mientras que la UGT estaba integrada por 7.732 afiliados.  En 1931 existían varias asociaciones obreras pertenecientes a estos dos sindicatos[3]: Dentro de la UGT sanluqueña encontramos: Centro obrero de oficiales panaderos, Sociedad de Albañiles “El porvenir”, Sociedad de Toneleros “La armonía”. Pertenecientes a la CNT: “La sembradora" de viticultores y sembradores, Sociedad de obreros marineros “ El despertar marítimo”, “ La constancia de la construcción” Federación Local de Sociedades obreras “Aurora nueva”.
La situación económica y política nacional provocó el auge de las huelgas y las protestas a comienzos de 1931. En enero, el consejo de ministros encabezado por Berenguer creía que dada la situación del país era necesario convocar elecciones legislativas a principios de Marzo. La respuesta de los republicanos y el partido socialista fue negarse a participar en estas elecciones si no tenían como intención de formar unas cortes constituyentes, para aislar aún más a la monarquía, el 10 de Febrero se creó la “Asociación al servicio de la Republica" encabezadaza por Ortega y Gasset, y donde se integraban numerosos intelectuales de la talla de Antonio Machado, Ramón Pérez de Ayala .

Sanlúcar. Febrero de 1931. La huelga de los viticultores.

En campesinado Sanluqueño sufría los males del latifundismo imperante en el marco de Jerez. A pesar de la política proteccionista implantada durante la dictadura de Primo de Rivera, la producción agraria tendió a desvalorizarse, mientras que el alza de precios empobrecía aún más a la población. El 67 %[4] de las tierras de la provincia pertenecían a un 3% de la población, que mantenía un inmovilismo tecnológico centrado en los cultivos de secano. Esta desigualdad en la propiedad agrícola producía numerosos conflictos entre los trabajadores del campo y los patrones por el precio de los jornales y la contratación de los jornaleros, todas estas causas unidas a los efectos de la climatología adversa provocaba la precariedad del trabajo en el campo.

El 21 de Febrero de 1931 se produce una manifestación de los viticultores sanluqueños protestando por la contratación de jornaleros de otras poblaciones, la represión policial debió de ser desmedida ya que se produce un tiroteo donde resulta muerta Carmen Mateos Hierro. La autoria del crimen no queda clara, ya que la noticia publicada en el diario “El Sol"  no da más detalle de como se produjo el asesinato. Los jornaleros viticultores conmocionados por el suceso, convocan una huelga general en la ciudad que según apareció en el diario "El heraldo de Madrid"  fue secundada por toda la población. La jornada de huelga  fue  tensa, produciéndose tres personas heridas. La tensión en la población era tal que el ministro de gobernación José María de Hoyos fue interrogado por los periodistas sobre la cuestión, a lo que respondió que dicho conflicto estaba en vías de solucionarse[5].

Posiblemente el gobierno presionó a las autoridades locales para que pusieran fin al conflicto, ya que al día siguiente se reunieron los gremios de viticultores con una comisión de los patronos. En dicha reunión se expuso que la contratación de jornaleros de fuera perjudicaba a la población, pero debido a la gravedad de los acontecimientos los viticultores decidieron volver al trabajo, mientras que la comisión de los patronos se comprometía a buscar una solución para esto[6]. En definitiva, la patronal buscaba restaurar la normalidad mientras que ganaba tiempo para calmar los ánimos de los viticultores. En marzo la situación económica se vio agravada por una temporada de lluvias que obligó al ayuntamiento local a ampliar las raciones en los comedores escolares dado que la mayoría de las familias carecían de dinero para comprar alimentos suficientes[7].
                   

La proclamación de la II República

La calma tensa de los meses siguientes era una falsa tregua para reanudar los conflictos entre los patronos y los viticultores. Mientras que la monarquía expiraba, las organizaciones obreras y los partidos republicanos se preparaban para las elecciones municipales del 12 de abril. En las elecciones municipales de Sanlúcar de 1931, resultaron elegidos 27 concejales de los cuales 9 eran conservadores, 10 liberales, 7 de otros partidos monárquicos y 1 perteneciente al partido socialista[8]. Las numerosas irregularidades de los comicios provocaron numerosas protestas de las organizaciones de izquierdas locales. La proclamación dos días después de la Republica fue celebrada en Sanlúcar con un multitudinario mitin de la CNT en el Teatro Reina Victoria donde asistieron 4000 obreros. Dicho acto estuvo presidido por Francisco Arin, delegado de la CNT de Barcelona, que alentó a la población para que hiciera la revolución si el fascismo intentaba rescatar la monarquía, el pueblo se echara a la calle para hacer la revolución.

La llegada de la II República supuso un triunfo frustrado para los grupos de izquierda que vieron en esta un triunfo del proletariado sobre los caciques, las semanas posteriores a la proclamación de la República se vivieron en los pueblos un ambiente de guerra de clases[9]. El gobierno republicano se afanó en mantener el orden en todo el país pero no pudo evitar el ataque a las iglesias y conventos por parte de bandas organizadas, solamente en Madrid ardieron 6 conventos, mientras que en Cádiz y Sevilla, fueron atacados otros tantos. En Sanlúcar no se conocen incidentes hasta el 13 de mayo cuando es atacado el convento de los capuchinos.

Mayo de 1931. El incendio del convento de Capuchinos.

Los hechos ocurren el 13 de mayo; sobre las siete de la tarde se produce un incendio en el convento de los padres capuchinos. En un primer momento no se buscan culpables entre la mayoría de la población ya que se desconoce como se ha producido el incendio[10].  La población colaboró con los propios frailes para extinguirlo, después de esto, los religiosos deciden abandonar el edificio posiblemente por la sospecha de que fuera un ataque intencionado dado el clima general de ataque contra las posesiones eclesiásticas. Dos días después aparecen en la prensa los primeros detalles sobre los hechos, la guardia civil detiene a diez individuos que confiesan ser los autores del incendio. Son detenidos cuando se dirigían a Chipiona para, según la prensa, incendiar el convento de la virgen de Regla. Los motivos de estos ataques eran para justificar el cobro de 4.000 pesetas que les habían dado por cometer dichos actos. Como prueba de la detención se les requisan a los detenidos algunas alhajas del convento que los frailes abandonaron en una maleta cuando intentaban abandonar el edificio, pero estas no son los únicos objetos sustraídos del convento, ya que en los días posteriores muchas personas devuelven otros objetos, lo que provoca nuevas detenciones. Los diez principales detenidos son llevados el 17 de mayo a Cádiz donde serán puestos en manos de la autoridad militar provincial.

Desconocemos el nombre de los principales acusados, solamente trascendió a la prensa el móvil de los hechos, el encargo de cometer dichos actos por una cantidad de dinero sin que saliera a la luz quién estaba detrás de este encargo, cosa  sorprendente si tenemos en cuenta los “duros” métodos policiales de la época denunciados continuamente por los sindicatos. No podemos dejar de conjeturar sobre la autoría de los acontecimientos, el ataque contra un convento era un suceso común en las primeras semanas de la instauración de la República, en algunos casos se acusó a bandas anarcosindicalistas y en otras a individuos sin ninguna filiación partidista.

Conclusiones.
Después del incendio del convento de Capuchinos, siguieron algunas semanas de tranquilidad hasta que el conflicto de los viticultores volvió a reanudarse. En el mes de Julio los viticultores declararon el boicot al patrón Rafael Roig[11] ya que el capataz de este se negaba a admitir a algunos obreros. La comisión arbitral no consiguió mediar entre las partes implicadas. En Agosto se produce la huelga de los pescadores, consiguiendo estos tras varios días de huelga un aumento de sus salarios.

La llegada de la República fue tomada por la clase obrera como un motivo más para incentivar sus protestas contra los patronos. El cambio de régimen no supuso un cambio en las relaciones entre los jornaleros y patronos, ya que durante 1931 no sólo no disminuyeron los conflictos sociales sino que aumentaron. El ataque contra las propiedades eclesiásticas locales no puede atribuirse a los sindicatos de la ciudad, ya que los individuos detenidos no aportaron datos sobre su filiación. 1931 supuso la reorganización de los sindicatos locales que tomarán partido en el año siguiente en varias huelgas en solidaridad con otros trabajadores de poblaciones cercanas[12]. La radicalización de las posturas de los sindicatos llevaría a un clima de inseguridad en la población que provocaría numerosos disturbios en los años siguientes.

José Mª Hermoso.

Lcd.Historia.

Sanlucarcontemporanea@gmail.com

Bibliografía.

  -  Viejo Fernández, José Antonio “, Las luchas obreras en Sanlúcar de Barrameda (1932-1933) Los revolucionarios de la CNT en Acción “.Comunicación dentro de:  E. Alcalá Ortiz .(coord.)  Niceto Alcalá Zamora y su época .Priego de Córdoba 1999.

- Caro Cancela , Diego. “Implantación sindical y participación electoral en la Segunda Republica : Cádiz (1933-1936)” rodin.uca.es:8081/xmlui/bitstream/handle/10498/9269/17212868.pdf

- Hemeroteca Nacional de España

- Jackson, Gabriel, La Republica Española y la guerra civil .Ed. Crítica 1976. pag.47-48

- Montañés , Enrique . Crisis agrícola y reformismo republicano: La instauración de la negociación colectiva en la campiña andaluza, 1931-1933 “ Revista. ESTUDIOS REGIONALES Nº 49 (1997), PP 133-160

- Tuñón de Lara , Manuel . La España del S.XX .La quiebra de una forma de Estado (1898-1931) .Ed Laia .Barcelona 1974.. pag-210, 211

- Viejo Fernández , José Antonio “ La guerra civil en Sanlúcar de Barrameda “ “http://www.todoslosnombres.org/doc/investigaciones/investigacion107.pdf




 Notas : 

[1] Tuñón de Lara , Manuel . La España del S.XX .La quiebra de una forma de Estado (1898-1931) .Ed Laia .Barcelona 1974.. pag-210, 211

[2] Caro Cancela , Diego. “Implantación sindical y participación electoral en la Segunda Republica : Cádiz (1933-1936)” rodin.uca.es:8081/xmlui/bitstream/handle/10498/9269/17212868.pdf

[3]    Viejo Fernández, José Antonio “, Las luchas obreras en Sanlúcar de Barrameda (1932-1933) Los revolucionarios de la CNT en Acción “.Comunicación dentro de:  E. Alcalá Ortiz .(coord.)  Niceto Alcalá Zamora y su época .Priego de Córdoba 1999.

[4] Montañés , Enrique . Crisis agrícola y reformismo republicano: La instauración de la negociación colectiva en la campiña andaluza, 1931-1933 “ Revista. ESTUDIOS REGIONALES Nº 49 (1997), PP 133-160

[5] “  La correspondencia militar “ 24 /02/ 1931

[6]     “ La correspondencia militar “ 25 /02 / 1931

[7] “ la Libertad” 19/03/1931

[8] Viejo Fernández , José Antonio “ La guerra civil en Sanlúcar de Barrameda “ “http://www.todoslosnombres.org/doc/investigaciones/investigacion107.pdf

[9] Jackson, Gabriel, La Republica Española y la guerra civil .Ed. Crítica 1976. pag.47-48

[10] “ La Época “ 13 /05/1931

[11] “Heraldo de Madrid “ 28/07/1931.

[12] Viejo Fernández , José Antonio “,Las luchas obreras en Sanlúcar de Barrameda (1932-1933) Los revolucionarios de la CNT en Acción

 

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